La estación que desde 1865 conectó de forma vital a Málaga, Córdoba, Granada y Algeciras —llegando a registrar picos de casi un millar de viajeros diarios— vive hoy su momento más crítico tras la apertura de Antequera-Santa Ana en 2006 y la nueva terminal de Antequera en 2023.
Redacción El Eco de Bobadilla 11/01/2026
BOBADILLA ESTACIÓN – Lo que durante décadas fue el «corazón» del sistema ferroviario andaluz, hoy late con una debilidad preocupante. La Estación de Bobadilla, nacida en 1865 como el punto de unión imprescindible entre Córdoba, Málaga, Granada y Algeciras, se enfrenta en 2026 a una realidad desoladora que contrasta drásticamente con el esplendor que narraba el semanario «El Eco de Bobadilla» en 1921.
El declive en cifras: Menos de 20 viajeros al día A pesar de su historia centenaria, la actividad en los andenes es hoy testimonial. Las paradas de los pocos trenes que aún llegan a Bobadilla Estación se limitan a subidas y bajadas de viajeros que, en muchas ocasiones, no llegan a registrar ni 20 viajeros en toda la jornada. Esta cifra es el síntoma más claro del aislamiento de un núcleo que ha perdido el 95% de su tráfico histórico.
Este proceso de vaciado comenzó en 2006 con la inauguración de la estación de Antequera-Santa Ana, situada a apenas 5 kilómetros. La puntilla final ha llegado con la puesta en marcha en 2023 de la estación de alta velocidad en el casco urbano de Antequera, que ha terminado por desviar en gran medida los flujos de media y larga distancia, dejando a Bobadilla Estación en una situación de marginalidad ferroviaria.
Una voz que no se apaga desde 1921 Aquel semanario independiente que en 1921 informaba a los miles de viajeros y ferroviarios que daban vida al pueblo, tiene hoy su continuación en las plataformas digitales de El Eco de Bobadilla. Mientras las administraciones priorizan los nuevos nodos de comunicación, este medio sigue actuando como el testigo independiente que recuerda que Bobadilla Estación posee una historia forjada desde 1865 que merece ser protegida y mantenida.
Informar hoy sobre Bobadilla Estación, el Pueblo y la Colonia de Santa Ana es recordar a las instituciones que, aunque las cifras de viajeros hayan caído bajo mínimos, la identidad de esta tierra sigue ligada a las vías. El compromiso de este medio sigue siendo el mismo que hace un siglo: defender los intereses de una comunidad que se niega a que su estación se convierta en un simple lugar de paso sin vida.

