De la yunta de bueyes de 1951 al estreno de su biznieto Gonzalo: 75 años de la inquebrantable entrega de la familia Navarro con San Isidro en Bobadilla (Pueblo)

El Eco de Bobadilla, 24 de mayo de 2026 – Hay historias que definen la identidad de un pueblo, y la de la Romería de San Isidro Labrador en Bobadilla (Málaga) es, indiscutiblemente, la historia de la familia Navarro. Hoy se han cumplido 75 años desde que esta tradición echara a andar, una efeméride histórica que no solo celebra tres cuartos de siglo de convivencia y fe, sino la entrega ininterrumpida de una familia que, generación tras generación, mantiene vivo el motor de esta festividad muy querida.

Todo comenzó el 15 de mayo de 1951, cuando el vecino de Bobadilla (Pueblo) D. Francisco Navarro Romero, movido por una profunda devoción, adquirió la imagen del Santo y la donó a la iglesia de Ntra. Sra. de las Maravillas. En aquella mítica primera romería, tras ser bendecida por el párroco Don Antonio Alarcón García, la imagen completó el camino al cerro Chinchilla en una carroza tirada por una yunta de bueyes.

Hoy, 75 años después, el destino y el orgullo familiar han querido que las riendas de esa misma tradición las tome su biznieto, Gonzalo Navarro, quien por primera vez ha conducido la carroza del Santo hasta el cerro, cerrando un círculo perfecto de amor a sus raíces…

Una mañana de fe, cante y emoción compartida

La jornada festiva comenzó puntualmente a las 11:00 de la mañana con la celebración de la eucaristía, oficiada por el párroco local Daniel Gutiérrez Santiago. El ambiente de las grandes citas ya se respiraba en los alrededores del templo. Justo antes de partir, el repique de las campanas hizo vibrar los corazones de los presentes, anunciando el inicio del camino.

Uno de los momentos más bellos y emotivos de la mañana corrió a cargo del Coro Alegría del Genil, de Puente Genil, cuyas voces y sones flamencos envolvieron la bendición al pueblo, desatando los aplausos y los primeros vivas a San Isidro. A partir de ahí, el fervor de la gente se convirtió en el verdadero motor de la jornada, con los vecinos de Bobadilla, amigos y visitantes arropando al Santo por las calles, cantando y bailando con alegría con Gonzalo al frente de la carroza.

Cabe destacar de manera muy especial el acompañamiento de una representación de miembros de la nueva Asociación de Voluntarios y Romeros de Bobadilla Estación, creada recientemente en la localidad, que no han querido perderse esta cita y han realizado todo el camino al cerro junto a los vecinos.

Tradición y convivencia vecinal en el campo

Tras el emotivo trayecto, la comitiva llegó al cerro para disfrutar de la tradicional jornada de convivencia en el campo. Entre conversaciones, buena comida compartida, música y risas, los vecinos de Bobadilla, amigos y visitantes disfrutaron de un gran día de hermandad, tal y como es costumbre en esta localidad.

Setenta y cinco años de historia contemplan ya a nuestro San Isidro. Una festividad que nació del corazón y la generosidad de un vecino y que hoy, gracias a la entrega de toda su familia, al relevo de jóvenes como su biznieto Gonzalo y al apoyo de las nuevas asociaciones locales, tiene el futuro más que asegurado.

¡Viva San Isidro Labrador! ¡Y enhorabuena a toda Bobadilla por mantener viva esta tradición historia!