Redacción El Eco de Bobadilla 24/04/2026
BOBADILLA ESTACIÓN | En una jornada marcada por la nostalgia, la Asociación Hermandad Sociocultural San Francisco de Asís ha hecho público un comunicado oficial en el que anuncia el cese definitivo de la Romería de Bobadilla Estación. Tras 35 años de historia, uno de los eventos más emblemáticos del calendario local llega a su fin, cerrando un ciclo de convivencia, unión y devoción.
Una decisión difícil y definitiva
Según explica la Asociación, la decisión se ha tomado con «profundo pesar» después de un largo periodo en el que diversas circunstancias ajenas a su voluntad han limitado la viabilidad del evento. A pesar de haber explorado todas las alternativas y agotado los recursos disponibles, la situación actual hace imposible continuar tanto con la celebración de la Romería como con la misa que tradicionalmente la acompañaba.
La organización ha querido ser tajante respecto a los motivos del cese, aclarando que se trata de una decisión estrictamente organizativa. En el comunicado subrayan que esta medida no tiene ninguna vinculación con procesos electorales, posicionamientos políticos ni intereses de terceros, buscando así evitar cualquier interpretación externa sobre el cierre de la etapa.
Agradecimientos y legado
La Asociación no ha querido despedirse sin antes mostrar su gratitud a quienes han mantenido viva la llama de esta tradición durante más de tres décadas:
-
Vecinos y familias: Tanto de Bobadilla Estación como de los núcleos cercanos (Bobadilla Pueblo, Colonia de Santa Ana y Antequera).
-
Instituciones: Agradecimiento explícito al Ayuntamiento de Antequera.
-
Seguridad y Voluntariado: Reconocimiento a la labor de la Policía Local, Guardia Civil y Protección Civil.
«La Romería nació del sueño de un grupo de amigos que buscaban unir a vecinos y convecinos, y ese espíritu de concordia es el que deseamos que permanezca en el recuerdo de todos», reza el comunicado.
El fin de una era en Bobadilla Estación
Con este anuncio, la Asociación da por concluida toda su vinculación con el evento y considera cerrada cualquier cuestión sobre su continuidad futura. El legado de estos 35 años queda ahora en la memoria colectiva de un pueblo que vio nacer y crecer una celebración que era mucho más que una fiesta; era un espacio de encuentro generacional.
Comunicado:

